Biotecnología

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    Investigador del INACH estudia antiséptico natural para prolongar vida de carne envasada

    Aumentar el tiempo de vida de la carne envasada es un tema prioritario para la industria alimentaria ya que permite agregar valor a la cadena de producción al obtener un mayor tiempo de permanencia en bodegas de almacenamiento, o en los transportes a través de los cuales son distribuidos nacional o internacionalmente, y porque evita que tengan que ser desechados tempranamente por su caducidad. Sin embargo la demanda de alimentos no solamente exige que aumente el período de permanencia de éstos, sino que además sean seguros para los consumidores y cumplan con los estándares de calidad impuestos por las autoridades sanitarias.

    Por: Instituto Antártico Chileno

    El Instituto Antártico Chileno (INACH), emplazado en la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, uno de los principales laboratorios naturales del país, encontró una oportunidad en esta problemática. A través del Cuarto Concurso de Inserción de Capital Humano Avanzado en el Sector Productivo de CONICYT, que se realizó con recursos de la provisión Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional, contrató a un profesional para que desarrollara una línea de investigación aplicada al control bacteriano, que entregue como resultado un aumento de la vida útil de los productos cárnicos, mediante la utilización de compuestos antimicrobianos producidos por Actinomicetos (bacterias gram positivas) provenientes de Antártica.

    “El empleo de compuestos bioactivos como bioconservantes en alimentos representa una alternativa para prevenir el desarrollo de microorganismos patógenos y alterantes. La obtención de sustancias provenientes de productos naturales, desprovistos de citotoxicidad, representa una novedosa alternativa para expandir el campo de moléculas útiles asociadas al rubro alimentario. La posibilidad de utilizar estos compuestos para la erradicación o disminución del número bacteriano en la industria productora de carne, con el consecuente aumento del tiempo de preservación de sus productos, hace de este proyecto una aproximación interesante en un campo aplicado”, señala el investigador contratado por INACH, Doctor Paris Lavín.

    “Para CONICYT es fundamental que las regiones financien proyectos que están directamente vinculados a sus necesidades. Es por esa razón, que esta iniciativa de inserción en el sector productivo resulta tan interesante y oportuna, ya que no sólo será un aporte para el desarrollo del país, sino que particularmente de esta región”, expresa el director (s) del Programa Regional, Claudio Bustamante.

    Este proyecto representa una propuesta de investigación innovadora en el área de la biotecnología conectada a las necesidades de una importante empresa regional del sector productivo de alimentos en la región de Magallanes: la empresa Frigorífico Simunovic S.A., planta faenadora de ovinos más grande y moderna del país, y la primera en ser aprobada para exportar a la Unión Europea. Simunovic está habilitada además para exportar carne a Brasil, Argentina, Perú, Cuba, México, Canadá y Japón, entre otros.

    “A través del trabajo asociativo con Simunovic se pretende transferir al sector pecuario posibles aplicaciones para resolver problemas inherentes al manejo y control de patógenos en este tipo de empresas, como también mejorar la calidad microbiológica de los productos cárnicos. Esto llevará a la maximización del potencial científico y económico del área biotecnológica desde la sustentabilidad y la conservación de la biodiversidad de microorganismos de la región”, concluye el investigador.

  • Reino Unido autoriza el uso terapéutico de embriones de tres ‘padres’

    Las autoridades británicas han dado luz verde a un innovador tratamiento genético para prevenir enfermedades mitocondriales. Se espera que el reglamento para estas técnicas de fecundación in vitro se termine a finales de este año. Hasta ahora, la legislación estipula que solo los espermatozoides y los óvulos no alterados pueden ser utilizados para los tratamientos de reproducción asistida

    [box]Por: Agencia SINC y Ministerio de Salud de Reino Unido[/box]

    En la imagen, puede verse un embrión humano. / Ed Uthman

    En la imagen, puede verse un embrión humano. / Ed Uthman

    Las técnicas de fecundación in vitro con el objetivo de evitar enfermedades mitocondriales –causadas, en la mayor parte de los casos, por un trastorno de la fosforilación oxidativa y una alteración de la producción de energía– podrían ponerse a disposición de los pacientes en Reino Unido.

    Solo en el país británico alrededor de 12.000 personas viven con estos trastornos, que son transmisibles de madre a hijo. De hecho, uno de cada 6.500 bebés nace en el país con un trastorno mitocondrial capaz de provocar enfermedades del corazón, del hígado y problemas respiratorios. Es más, en los casos más graves puede incluso provocar la muerte.

    La técnica de reproducción permitiría prevenir dicha transmisión usando técnicas de reemplazo mitocondrial. Hasta ahora, la legislación estipula que solo los espermatozoides y los óvulos no alterados pueden ser utilizados para los tratamientos de reproducción asistida.

    A raíz de una consulta pública realizada entre junio y diciembre de 2012 en la que había un apoyo general para el tratamiento, se tomó la decisión de publicar un proyecto de reglamento a finales de este año tras una consulta pública más.

    Según ha anunciado hoy el ministerio de sanidad británico, el reglamento, que estaría sujeto a estrictas condiciones, convertiría a Reino Unido en el primer país del mundo en dar a los pacientes la opción de usar esta técnica preventiva, que podría salvar alrededor de diez vidas al año.

    “Estos nuevos procedimientos podrían llevar la esperanza a muchas familias que buscan evitar que sus futuros hijos hereden estas patologías”, explica Dame Sally Davies, consejero de sanidad de Reino Unido. “El proyecto de reglamento se publicará para consulta a finales de este año. El gobierno tiene la intención de presentar una versión final para su debate en el Parlamento del próximo año”.

    Tres ‘padres’ y una terapia

    El tratamiento consiste en utilizar un óvulo de una donante, que hará de receptor de toda la información genética de la madre, con la excepción de la mitocondria defectuosa. Después, el óvulo resultante se fecunda con el esperma paterno. Así, la técnica permitiría a una mujer con alguna enfermedad mitocondrial tener hijos sanos.

    A la espera de avances emergentes en este campo, en 2008 el Parlamento aprobó una enmienda a la Ley de Fertilización Humana y Embriología para introducir un poder de toma de regulación que, de ser introducido, permitiría la terapia de reemplazo de mitocondrias.

    La primera evaluación de la seguridad y la eficacia de la sustitución de las mitocondrias se llevó a cabo en abril de 2011 por la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA por sus siglas en inglés).